20041027

Jabalíes
(Aviso a navegantes: esta entrada es sólo para iniciados; para los demás no tiene mucho interés. Gracias por su atención)

El club de listorros que tiene el dudoso honor de tenerme como miembro es, como ya he dicho numerosas veces, una caja de sorpresas. La última ha sido, en todo caso, desagradable. Un subgrupo (al que solemos llamar cariñosamente la subsecta) de amiguetes del club creamos hace un par de años una lista de correo privada en la que despotricamos a gusto acerca de los ejemplares más odiables del club (a los que llamamos "jabalíes", de la frase pronunciada por Ortega y Gasset en las Cortes en 1931: "A las cortes no se puede venir a hacer ni el payaso, ni el tenor ni el jabalí") sin tener que montar follón en las listas generales. También aprovechamos para ponernos de acuerdo para la organización de eventos dentro del club (los subsectarios somos, por cierto, los más activos del club en el nivel organizativo) y para debatir sobre cargos, elecciones y así. Aunque cada uno de los subsectarios es de su padre y de su madre, el etiquetado de los jabalíes es un tema en el que nos solemos poner de acuerdo, con mayor o menor vehemencia en la clasificación. Incluso otorgamos el premio GDM al jabalí más recalcitrante del mes. Dejo como ejercicio al lector avispado averiguar el significado de las siglas GDM.

Hace unos días, un delincuente hijueputa hackeó la cuenta de uno de los miembros de la subsecta, descargó la totalidad de los mensajes de los dos años y pico (más de 4000), montó una página con la lista de mensajes y una selección de los más, según él, jugosos, y la colgó en la web. Minutos después, alguien publicitó el enlace en el canal de chat del club y otro delincuente (aunque quizá fuese el mismo, quién sabe) lo publicó en la lista general del club. Resultado: el pollo padre. No es difícil imaginárselo. Pensad en lo siguiente: invitáis a cenar a vuestra casa a unos compañeros de trabajo y aprovecháis para poner verde al cabroncete de vuestro jefe; volvéis a la oficina al día siguiente y os encontráis con vuestras conversaciones de la cena sonando a volumen 70 por la megafonía. Bonito, ¿eh? Sí; bonito, pero ilegal. El artículo 197 del Código Penal castiga con multa y penas de 2 a 5 años el delito de revelación de secretos. En consecuencia, se han interpuesto un cierto número de denuncias, que siguen su curso. Quizá el/los pobre/s imbécil/es pensaba/n que nos íbamos a quedar con los brazos cruzados.

Acerca del pollo: los jabalíes han hecho honor a su condición y no nos han defraudado. Salvo en uno o dos de los casos, han actuado como lo que son: idiotas (tontolculo también les pega bastante) y ombligueros (variante popular del término técnico autoomfaloscopista, es decir, observador de su propio ombligo). Dada mi opinión acerca de los tests de inteligencia, fundamentada sobre 12 años de pertenencia al club, 6 de ellos de bastante actividad, encuentro perfectamente natural la existencia de un muy numeroso contingente de idiotas en un club de listorros. Los otros uno o dos casos responden a algo distinto: se trata de verdaderos malos bichos, que se han tomado el joder al prójimo como su misión en la Tierra. Son indudablemente dañinos y peligrosos, y lo que de verdad me apetecería es dispararles en ambas rodillas, si no fuese porque a) el artículo 147 del mencionado código penal lo castiga, y b) carezco de acceso a un arma de fuego adecuada.

El efecto final de la revelación de la correspondencia de la subsecta ha sido, en todo caso (y a diferencia de lo que debía esperar el citado delincuente), catártico. Los chillidos de los jabalíes no son distintos de los de siempre (aunque quizá haya subido el número de decibelios), algunos subsectarios que, por razones de su cargo, tenían que poner sonrisitas y buenas caras a todo el mundo van a quedar, en cierta medida, aliviados de tan ardua tarea y, de propina, han surgido varias nuevas voces razonables (sorprendentemente razonables, en algunos casos) de entre la mayoría silenciosa (a la que, en general, todo esto le importa menos que un pedo). Proporciona un placer cuasimorboso el recibir, si no elogios, sí argumentos de defensa sólidos desde personas no implicadas en el follón. Esto, unido al hecho de que los jabalíes se desprecian entre sí y, en privado, maldicen a placer unos de otros (todos sabemos que el jabalí es una especie solitaria), así como a la proximidad de la reunión anual en la que, como siempre, los subsectarios jugaremos un papel protagonista, ayudará sin duda a la consolidación de este extraño club social al que, por peregrinas razones, tanto cariño le tengo.

20041022

Elogio de la vida simple
No llevo una vida complicada. Incluso se podría calificar de rutinaria, si no fuese porque rutina implica método y regularidad, y de esas cosas no consumo en demasía. Yo la calificaría de simple, simplemente (y valga la redundancia).

No tengo un trabajo que me exija relacionarme con mucha gente, viajar, ir de un lado para otro, asistir a reuniones o llevar traje y corbata. En realidad, me levanto más o menos cuando me da la gana (varía según el nivel de trabajo y cuánto haya trasnochado) y trabajo en camiseta, shorts y zapatillas. Mi lugar de trabajo (que coincide con el lugar donde consumo buena parte de mi ocio, y donde estoy escribiendo en este momento) dista unos 7 metros de mi cama y, salvo un desorden de papeles con el que debo acabar un día de estos, está totalmente a mi gusto. Por supuesto. Por algo es mi casa.

Mi relación de pareja con barachan no es tumultuosa ni peliculera; ningún cineasta en sus cabales la podría convertir en un guión. Es una relación más bien tranquila y calmada y, no obstante (o quizá por eso mismo), muy satisfactoria y con un tremebundo aspecto de duradera. Miramos pelis, charlamos, leemos (probad lo de leerle a alguien en voz alta, es genial), vamos al cine, al teatro y al zoológico y salimos con amigos (algunos comunes, otros no). También hacemos otras cosas, pero no voy a entrar en detalles; a pesar de lo que intentan hacernos creer en "Gran Hermano", no son de interés general.

Hasta hace unos meses tenía un coche; lo vendí y ahora tengo el 50% del de barachan. Era un Peugeot 206 que me gustaba un cojón, pero en realidad me da igual. La verdad es que apenas lo usaba, y venderlo fue un alivio. Reduje gastos y reduje objetos innecesarios. En realidad soy del parecer de que "objeto" e "innecesario" son conceptos redundantes en la práctica totalidad de los casos, a pesar también de la opinión predominante. Si hubiese un incendio en casa me tocaría las narices sobremanera, pero creo que sólo intentaría salvar el disco duro del PC, por aquello de reincorporarme al trabajo sin demasiado trastorno. Al resto de cosas, les pueden dar mucho por donde amargan los pepinos. No es que no les tenga cariño (caso de regalos y cosas así) o que me disguste poseerlas, sino más bien que no me resultan imprescindibles. Hace unos años, un amigo me dijo una frase que suelo rememorar con frecuencia: "Si esta noche hay un incendio y se quema mi casa, con todo su contenido, cuando me despierte al día siguiente seguiré siendo yo". Me parece un pensamiento de una lucidez extraordinaria, y ha contribuido en gran medida a mi nivel de felicidad general en los últimos años. No voy a hacer aquí un llamamiento a la vida pastoril que me parecería ridículo, pero quizá sea mentalmente saludable plantearse de vez en cuando en dónde reside la esencia de nuestra vida. Yo lo voy teniendo claro.

20040911

Galería de cretinos - Actualización: Miguel de Gran Hermano 6
Ya hacía demasiado tiempo que mi galería (también mi blog) languidecía por falta de movimiento, de modo que, aprovechando un minialto en mi trabajo, voy a darle un poco de marcha con el ingreso de este desgraciado. A diferencia de casi todos sus compañeros de galería, las posibilidades de que dentro de un par de años se acuerde de él alguien más que su puta madre son escasas, pero es precisamente por ello por lo que es necesario inmortalizarlo de inmediato (aunque hubiese preferido comprobar si era realmente inmortal desde un punto de vista, digamos, fisiológico; en fin, qué le vamos a hacer, no se puede tener todo).

20040729

Garrapatas
Una vez, hace un huevo de años, mi perro (un pequinés de nombre Pumby, con una impresionante mala hostia) tuvo garrapatas. Para los que no hayáis tenido el placer, la garrapata es ese bicho bastante repugnante de aquí al lado. Mi madre, con no sé qué carajo de líquido, se las tuvo que despegar y seguidamente exterminar por el método de la presión irresistible. Servidor la contemplaba con una mezcla de asco y de más asco. Aunque en esa época era pequeñajo y mucho menos cínico, no me apiadé por la vida de esos parásitos, como no lo haría ninguna persona razonable. ¿Por qué debería importarme ni un pedo que Carmina Ordóñez se haya dejado el occipital pegado en su bañera?

20040722

Conexiones
Mi club de listorros da un juego impresionante. Hace unos meses apareció en él un elemento que pretendía establecer (cito) "una colaboración perdurable entre la asociación AGON - GRUPO DE ESTUDIOS FILOSÓFICOS y Mensa". Al parecer, dicha asociación empezó llamándose "Grupo de Estudios Nietzscheanos" y tenía su página web y tal, pero luego dejó de tenerla. Ah, pero mis amigos de archive.org la conservan aquí. Es lo que tiene la red, siempre hay alguien que te saca de un apuro. Esto, por un lado.

Por otro, servidor tiene la costumbre de pasarse de vez en cuando por el blog de Javier Armentia, "Por la boca muere el pez". Armentia es astrónomo y escéptico destacado, y su blog suele tocar temas de pensamiento crítico, lo cual me place sobremanera (no así su participación como juez en el cutreprograma "El castillo de las mentes prodigiosas", que me pareció un gran error). En uno de sus posts hablaba acerca de un personaje de nombre helenizante (Georgeos Díaz-Montexano, se hace llamar), aunque de un prosaico origen mesetario. Dicho personaje pertenece a esa numerosa fauna de iluminados que afirma categóricamente haber descubierto la localización geográfica de la Atlántida. En su caso, dice que está en Gibraltar (que es esa piedra de ahí arriba). Me suena a mí que no es una idea novedosa lo de Gibraltar y la Atlántida, pero el tal Georgeos, al que llamaremos Jorge para abreviar, está muy cabreado porque no sé qué otra pandilla de iluminados franceses (un tal Collina-Girard parece ser la cabeza visible) e ingleses se han querido apropiar de su, ejem, descubrimiento, publicado en revistas de gran prestigio entre los arqueólogos más bobos de este lado del Pecos como son "Más Allá" y "Año Cero". Ahora bien: ¿qué tendrá que ver la estupidez esta de la Atlántida con AGON, Grupo de Estudios Filosóficos? Ahora voy a ello.

Tras leer el comentario sobre don Jorge en el blog de Armentia, decido darme un rulo por Google, a ver qué encuentro de este sujeto, y llego al sitio de don Jorge (eso sí, gratuito; parece que lo de la Atlántida no da para los 40 dólares anuales de mantener un dominio). En él habla, cómo no, de su teoría sobre la Atlántida, expone su currículum (por cierto, me pregunto qué clase de institución educativa debe ser esa enigmática SEC en la que estudió arqueología) y, lo más interesante de todo, en la sección "Opiniones", una carta de un tal Antonio Morillas Esteban, que se presenta como "Presidente de AGON - Grupo de Estudios Nietzscheanos", fechada el 17 de noviembre de 2003, en la que expresa su sorpresa por el intento de usurpación de las originales ideas de don Jorge por parte del francés supracitado y, lo que es mucho más divertido, responde como presidente de AGON por la integridad y la capacidad científica del pseudohelénico investigadoroide. Tiremos del ovillo: efectivamente, en una lista de correo de egiptología moderada por don Jorge, encontramos el siguiente anuncio:

Conferencia: "La única ubicación posible de la Atlántida. La manipulación de los textos de Platón: cuestiones filosóficas"
Por Georgeos Díaz-Montexano
Organizador: AGON. Grupo de Estudios Nietzscheanos.
Lugar del evento: Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona. Salón de Actos.
Día: Viernes 21 de Febrero [de 2003]


En el mismo mensaje se presenta la Facultad de Filosofía de la Universitat de Barcelona con esta poco afortunada reseña:

"...en los últimos años se han formado [en la Facultad] también una serie de grupos de investigación que llevan a término proyectos de gran relieve académico, como es el caso de AGON. Grupo de Estudios Nietzscheanos."

Vaya, si todos los "proyectos de gran relieve académico" son como esta conferencia de un arqueólogo de tres pesetas, no me extraña que cambiasen de denominación, a ver si así la gente dejaba de reírse. Es curioso que uno de mis consocios en el club de listorros pretendiese crear "una colaboración perdurable" con esta pandilla.

Aunque, bueno, quizá no sea tan curioso. Fijaos en la traca final: don Jorge elogiando el trabajo de una de mis consocias listorras, a la que presenta como "destacada arqueoastrónoma e investigadora del arte primitivo", en una página en la que vuelve a exhibir sus, ejem, conocimientos de arqueología. Cualquier científico semiserio se sentiría fatal por recibir el elogio de semejante individuo, pero tengo la sensación de que a nuestra consocia, a la que todos en el club conocemos debido a su extraordinaria verborrea digital y a su paranoia neuro-fascio-feministoide, le debe chiflar el asunto, a juzgar por las barbaridades que publica en forma de artículos en la práctica totalidad de los números de la revista del club desde hace siete u ocho años. Me atrevería a decir que nuestra revista es el único foro en papel que se atreve a publicarle algo (al menos, más de una vez).

Bueno, después de tanto seguir pistas me siento un poco como James Burke, el creador del programa de divulgación "Connections". Aunque, claro está, mucho más modesto. Pero, ¿y lo que me río?

20040528

Réquiem por un delincuente
Hace un par de semanas ocurrió algo que me llenó de sentimientos contradictorios: euforia, porque sucedió, y mala hostia, porque sucedió tarde y en la cama. Me refiero a la muerte de una de las personas más negras de la ya de por sí oscura historia de este país, de sus políticos y de sus figuras de relieve: Jesús Gil y Gil.

El mismo fin de semana de su muerte coincidí en uno de mis períodos de zapping de 7 minutos (otro día contaré por qué duran 7 minutos) con imágenes de un campo de fútbol. Los jugadores estaban parados mirando al aire, guardando un minuto de silencio, mientras una foto del tipejo aparecía en el marcador electrónico. Le estaban rindiendo homenaje a aquel ser nauseabundo. Esas imágenes me ofendieron como ser humano y, en última instancia, me han llevado a escribir esta contraelegía.

El delincuente común en cuestión, al que muchos tarugos admiraban por razones que se me escapan, ha pasado la mitad de su vida entrando y saliendo de los juzgados y la otra mitad ilustrando con abundantes ejemplos lo de "el fin justifica los medios". Incluso tenía su propio partido, cuyas siglas coincidían con su apellido. Megalomanías de cateto. Con estudios universitarios, eso sí, pero cateto, zafio y palurdo. Y no hay nada peor que un cateto con una ambición desmesurada.

Los trapicheos y desmanes de Gil son públicos y notorios. Quizá el más sonado, y desgraciadamente bastante olvidado, tuvo que ver con el derrumbamiento en 1969 del restaurante de una urbanización que había construido en Segovia, Los Ángeles de San Rafael, que costó la vida a 58 personas. El mencionado sujeto pasó una corta temporadita en la cárcel y, previo pago de una suculenta multa, fue indultado por su excelencia el generalérrimo, cuyo nombre creo que voy a pasar de escribir por no superar el número máximo de hijoputas por párrafo establecido en el libro de estilo de El País (y si no está establecido, no sé a qué esperan).

Alguien dirá que no se debe uno regocijar por la muerte de ningún ser humano. Y yo le contestaré que determinadas tibiezas, demagogias y pusilanimidades contribuyen a hacer del mundo un lugar desagradable para mucha, mucha gente. Reivindico mi derecho a proclamar el deleite que me ha causado la muerte de Gil y Gil, igual que lo haré cuando se muera, por ejemplo, Pinochet (que también, maldito sea, va camino de morirse en su camita, bien tranquilo). En momentos como estos echo de menos creer en la vida eterna, porque mi felicidad sería redonda imaginándome a Gil asándose por toda la eternidad en un jacuzzi de plomo fundido. Lamentablemente, me tendré que conformar con imaginarme a los gusanos necrófagos devorando su gordo culo sin dejarse ni el esfínter, y desear que los ultrasur (por poner un ejemplo; en realidad me vale cualquier grupo de vándalos) profanen su inmunda tumba.

20040525

Galería de cretinos - Actualización: Toni Cruz
Me da un poco de rabia el ingreso de Toni Cruz en mi galería de cretinos. Me da rabia porque pienso en mis vinilos de La Trinca, trío del que el sujeto en cuestión constituía una tercera parte y con los que yo me lo pasaba cañón, hace 20 años. Pero he leído unas declaraciones suyas citadas en un libro y me he cabreado. De modo que ahí lo tenéis. Pero qué lástima.

20040523

Sabiduría popular
Me resulta curioso oír hablar a la gente que utiliza muchos refranes. Primero, me admira su capacidad memorística (que yo voy perdiendo a [mis] ojos vista) y, segundo, me genera cortocircuitos mentales su uso del refrán como depósito de conocimientos. Sabiduría popular, que le llaman.

Los cortocircuitos tienen que ver con un hecho conocido: los refranes se contradicen unos a otros. Hasta tal punto es así que existía un juego, supongo que ya casi perdido del todo, en el que dos personas mantenían una "batalla de refranes", encadenando refranes y contrarrefranes, hasta que a uno se le acababan los recursos (recuerdo vagamente haber leído una de estas batallas en alguna novela). Servidor extrae una conclusión: ¿dónde está la sabiduría, si igual puedo decir blanco que negro? ¿Sabiduría? No, la comodidad de no pensar, de arrinconar la reflexión y abrazar el "dicen que".

Muchos refranes son perogrulladas de puro relleno y con rimas tontorras (los meteorológicos por ejemplo: en abril, aguas mil; marzo ventoso y abril lluvioso llevan a mayo florido y hermoso); hay consejos para navegantes sin criterio (hasta el 40 de mayo no te quites el sayo; el que no llora no mama); instrucciones para videntes de juicio limitado (dime con quien andas y te diré quien eres; el que no la corre de soltero la corre de casado); apreciaciones sexistas paleolítico/preconciliares (la que a los treinta no tiene novio tiene un genio como un demonio; la mujer y la sartén en la cocina están bien); máximas místicas gilipollas (a quien madruga dios le ayuda -no especifica qué dios; a mí me molaría especialmente Kali, que tiene brazos a porrillo-; dios aprieta pero no ahoga). Los ejemplos son numerosísimos. Tan pronto se cumplen como no se cumplen, o son tan inconcretos que no aportan ninguna información, o son tan obvios que no aportan ninguna información, o son tan estúpidos que no aportan ninguna información. Vienen a ser, de hecho, una versión sintética de la mayoría de las conversaciones, o una destilación de los lugares comunes más pacatos y trasnochados en forma de frase fácil de recordar para poder meter cucharada en cualquier circunstancia sin tener siquiera que currarse una frase propia. Very convenient para todos aquellos que prefieren hacerse un enema de vitriolo antes que quedarse callados. Es decir, casi todo el mundo.

Gabinete Caligari sacaron un tema en el álbum Al calor del amor en un bar llamado Malditos refranes, lúcido y cínico como solían serlo sus temas, que los semipuretas recordarán y que decía:


Me levanté temprano pero dios no me ayudó,
Anduve muy caliente y la gente se rió
No le mire los dientes y que poco me duró
Dejé correr el agua y la sed me consumió

Pero al fin algo sí se cumplió
Quien bien me quiso sí que me hizo llorar
Malditos refranes...

El último reí, pero no reí mejor
Le puse buena cara al mal tiempo y continuó
Me arrimé a un buen árbol y me sigue dando el sol
Hice de viridiana y un pobre me la jugó

Pero al fin algo sí se cumplió
Quien bien me quiso sí que me hizo llorar
Malditos refranes
No quiero escuchar más
Malditos refranes...

Acude al refranero si quieres encontrar
Antídoto o veneno para tu voluntad
Aunque ya sabrás, si eres buen entendedor,
Que pocas palabras bastarán entre tú y yo

Pero al fin algo sí se cumplió
Quien bien me quiso sí que me hizo llorar
Malditos refranes
No quiero escuchar más
Malditos refranes
No quiero aprender más
Malditos refranes...


Os recomiendo a todos el siguiente divertido juego: sustituid la segunda parte de cualquier refrán por "patada en los cojones"; por ejemplo: quien a buen árbol se arrima, patada en los cojones; a caballo regalado, patada en los cojones; al que madruga, patada en los cojones. El provecho obtenido es el mismo (ninguno) pero da mucha más risa.

20040516

Fucking Pig Speaks!
(Aviso a navegantes: esta entrada es solo para iniciados; los demás no se van a enterar de un carajo. Mejor, porque tampoco tiene mayor interés)
Mi amigo Fucking Pig, cuyo nombre podría traducirse, entre otras posibilidades, por "el cerdo que jode", desea agradecer a A_Cagar (ver entrada Paranoias, del 20040430) el sensacional sobrenombre que le ha encontrado (i.e., Fucking Pig mismamente), y le informa de que a partir de ya mismo lo utilizará de vez en cuando, en las circunstancias en que estime oportuno hacerlo (verbigracia, estas mismas). También desea lamentarse públicamente (y en solidaridad con mkgüen y Cumulonimbus) del hecho de que A_Cagar sea más hábil (muy hábil, incluso) con la cosa de asignar nicks que con los insondables misterios de la traducción.

20040513

Nunca te fíes de los Bach con nombres cortos
Es hecho harto conocido que, durante el siglo XVIII, Johann Sebastian Bach y una parte importante de su muy extensa prole regalaron al mundo algunas de las composiciones más agradables del barroco -la archifamosa Tocata y fuga o la Pasión según San Mateo son solo un par de las más conocidas-. Este hecho podría llevar a los más incautos a colegir que el apellido Bach proporciona algún tipo de marchamo de calidad a sus portadores. Nada más lejos de la realidad, como espero demostrar con un par de contraejemplos sencillos, para que incluso los menos dotados de entre mis superdotados compañeros de club social (de listorros) me entiendan.

Edward Bach (1886-1936) fue el inventor de la terapia floral conocida como "flores de Bach", una tontería del tamaño de la isla de Sumatra, basada en la homeopatía (otra que tal), pero con una adición de naturaleza y espiritualidad de parada de mercadillo que la hace más atractiva dentro de determinados círculos de grillados de eso que llaman "terapias naturales". En mi galería de cretinos, en la que el doctor (sí, era médico, qué cosas) ingresó hace unos días, podéis encontrar una explicación algo (poco) más extensa y detallada del asunto.

Los actuales practicantes (me refiero a los terapeutas, los enfermos bastante desgracia tienen con haber caído en sus zarpas) de la terapia de flores de Bach pueden inscribirse en una o varias de las categorías siguientes: ignorantes, imbéciles o timadores. Por supuesto, la terapia de Bach ayuda a mucha gente; más o menos en la misma medida que la imposición de manos, la cromoterapia o la moxibustión, por poner tres ejemplos de fantasía/superstición cuyo poder de curación reside en ninguna parte. Prueba de que el efecto placebo funciona. Al hilo de esto, un amigo mío se presenta a veces como proctomante; dejaré el averiguar a qué se refiere como ejercicio al lector. A mí me da mucha risa.

Richard Bach (nacido, curiosamente, en 1936; quizá para tomar el relevo a su tocayo) escribió uno de los libros más bobos, plastas y mal escritos de la historia de la literatura occidental: Juan Salvador Gaviota (o Jonathan Livingston Seagull en original). Es un librillo sobre una gaviota que quiere ser diferente y se acaba arreando un hostiazo; luego de muerta sigue con sus paranoias y llega a un nivel superior de autoconocimiento, o algo. Viene cargadito de mensajes filosoficoides sencillos, directos y perogrullescos (en algunos casos) o directamente idiotas (en otros), muy apto como pasto para los no lectores habituales de filosofía (o de cualquier cosa) y para que las adolescentes escriban citas de gran profundidad mística en sus carpetas del cole (ejemplo: Las gaviotas, como es bien sabido, nunca se atascan, nunca se detienen. Detenerse en medio del vuelo es para ellas vergüenza, y es deshonor. Pero Juan Salvador Gaviota, sin avergonzarse, y al extender otra vez sus alas en aquella temblorosa y ardua torsión -parando, parando, y atascándose de nuevo-, no era un pájaro cualquiera.). Todo muy propio de esos estúpidos años 60-primeros 70 de amor, paz, flores, tripis y peyote. No me extraña que se haya convertido en una de las biblias de la New Age, junto con Dios vuelve en una Harley, El caballero de la armadura oxidada y otros títulos igualmente pueriles. Mi apuesta es que la gaviota esta (por cierto, son unos bichos asquerosos, hostiles y cabrones; me caen gordos como especie, me recuerdan a Gil y Gil) se le apareció al tal Ricardito durante alguno de sus viajes químicos y el amigo decidió compartir la experiencia con sus congéneres, ofuscado por alguna revelación y por el bajón chungo que le estaba dando la mezcla de estupefacientes. Otra posibilidad es que la gaviota se le quedase aplastada/desintegrada en el parabrisas de su avión (porque el tío era piloto, fíjate) y, tras limpiar los restos de gaviota y de vómitos, al pobre infeliz le diese pena y decidiese que le iba a dedicar un libro para compensar. Whatever.

El sujeto ha parido otros pisapapeles (One, Illusions, The Bridge Across Forever) que, a diferencia del panfleto aviario, se han vendido mucho menos. Ignoro lo que habrá sido del individuo en cuestión, pero me lo imagino con sus casi 70 tacos en una playa de la costa oeste de México, poniéndose ciego de daiquiris helados junto a dos hembras de descomunales tetas quirúrgicas, mientras se ríe a carcajadas de la humanidad. Qué cabrón el tío. Y el caso es que tiene razón: es de risa (como lo de la proctomancia, pero más amarga).

Así que advertidos quedáis: si un Bach no tiene un nombre de pila espectacular como Johann Sebastian, Wilhelm Friedrich Ernst o Carl Philip Emmanuel, evitadlo. Seréis más felices. O menos bobos.

20040430

Paranoias
El club de listorros al que pertenezco no deja de proporcionarme grandes satisfacciones, a menudo en forma de carcajadas. Carcajadas con las que me río de determinados sujetos, clasificados por el homologadísimo test como "superinteligentes" (algunos dicen "superdotados", pero a mí esa palabra siempre me ha recordado a Rocco Siffredi; cuando la utiliza alguien del sexo femenino aún es mucho más gracioso). Entre estos mencionados sujetos hay uno que se caracteriza por su paranoia, y hace mucho "de reí" por lo ridículo.

El tipo, al que a partir de ahora llamaré A_Cagar, se vende a sí mismo como "traductor", por lo que se le encargó (previa prueba, que fue superada) la traducción de un libro de problemas y acertijos auspiciado por nuestro club. Mi amiga mkgüen, vinculada al mundo editorial, se encargaba de intermediar entre los traductores y la empresa editora. Cuál no sería su sorpresa al recibir el trabajo del supuesto "traductor" y darse cuenta de que aquello se había pasado tres pueblos y un barbecho de lo impublicable (servidor, que se dedica a la traducción -hay indocumentados que afirman que lo hace mejor, ejem, el Power Translator-, lo ha visto y da mucha risa). El defecto principal era que al individuo se le había ocurrido hacer "traducción creativa", modificando por completo (sin avisar) aquello que no le parecía bien según su menguado criterio; también había cometido errores de adaptación en aquellos aspectos que no había sazonado con su, llamémosle, inventiva. mkgüen, tras intentar infructuosamente que fuese el propio responsable del desaguisado el que le pusiera solución, tuvo que recurrir a otro de los traductores, Cumulonimbus, para arreglar el desastre (lo que venía a ser retraducir todo el libro; sin cobrar, of course). mkgüen trató de que como mínimo se reconociese el trabajo de Cumulonimbus dándole el crédito de la traducción (qué menos), a lo que A_Cagar, no contento con el mogollón que había provocado y creyendo ver un trato intencionadamente desfavorable hacia él, reaccionó denunciándola al organismo del club que actúa como defensor del socio (que a su vez decidió que mejor no meneallo). Finalmente, el susodicho gusano aparece como autor de la traducción, a pesar de que reniega del contenido publicado (que es, a diferencia de lo que él perpetró, correcto). Ah, pero no se vayan todavía, aún hay más.

A_Cagar se siente perseguido. En una de las listas de correo del club, la dedicada a política, montó un pollo mayúsculo al creer que uno de sus contertulios no era quien decía ser. De nada le sirvieron los argumentos razonables y las referencias a anuarios y bases de datos que él ya "había consultado y no apareces". Al cabo de unos días se le conectaron las dos neuronas (una de ellas defectuosa) y comprobó que se había equivocado. Demasiado tarde, claro: cualquiera que se hubiese enterado de la polémica ya tenía clasificado a A_Cagar en el apartado chalados que no dan pena ninguna. Al parecer, A_Cagar creía que su contertulio era, en realidad, mkgüen. Que, siempre según sus confusos senderos mentales, no tiene nada mejor que hacer que cambiarse el nombre y (per)seguirlo. A él.

La última perla del sub-ser: otro de sus contertulios en la misma lista de correo, lumen dei, es diplomático; de hecho, hace años que está destinado en la sede de la OTAN en Bruselas. Demasiado sofisticado para A_Cagar: no se lo cree. Quiere saber la fecha y el número del BOE en el que lumen dei recibió su nombramiento. Espero ansioso la respuesta de lumen (que, por cierto, es una de las personas con mayor ingenio y sentido del humor con las que he tenido la fortuna de toparme). Seguro que consigue que A_Cagar se ponga *aún más* en evidencia. Quién necesita el circo, habiendo payasos que actúan gratis?

20040428

Galería de cretinos - Actualización: Edward Bach
El imbécil de hoy inaugura una nueva modalidad en la galería: los cretinos muertos. Este grupo irá, con el paso del tiempo, incrementando su población a base de absorber a los cretinos actualmente vivos, de modo que no me parece descabellado hacer contribuciones adicionales. El tal Edward Bach tiene poco que ver con la música y mucho con las flores. Aunque, a juzgar por las estupideces que decía, yo diría que se las fumaba.

20040323

Galería de cretinos - Actualización: Alberto Recarte
Hoy ingresa en mi galería uno de los colaboradores de la COPE y amiguete de Federico Jiménez Losantos, Alberto Recarte. Es de esos tíos que, con sólo leer un par de párrafos suyos, ya te pillan unas tremendas ganas de darle un codazo lateral en la nariz. Es que yo no soy muy pacifista, la verdad.

20040315

Surprise
Decía ayer, al presentar la entrada de la galería de cretinos dedicada a Rajoy, lo siguiente: "Loor a nuestro próximo mandatario, al que le deseo una presidencia como el pontificado de Juan Pablo I: breve. Por nuestro bien. Cuál no sería mi sorpresa ayer noche al ver que la realidad había decidido darse un paseo por la dimensión desconocida para satisfacer mis deseos, regalándome una presidencia de Mariano Rajoy de una duración total de cero horas, cero minutos y cero segundos. Voy a tener que revisar esta cosa que tengo de la desconfianza esencial en la gente.

Quisiera hacer un repaso, aunque sea sólo para relamerme, de algunos de los personajes neotardofranquistas del país, me refiero a España en este caso, a los que vamos a perder bastante de vista con una probabilidad porcentual cercana al 100%:

  • Alfredo Urdaci (ése de ahí arriba que se cae que se cae), nuestro pequeño Goebbels. Apuesto el dedo medio de la mano derecha (ver imagen alusiva en la entrada anterior, denominada "Holmes") a que tiene un lugar de honor reservado en la COPE o en La Razón. Si habla italiano, hasta puede que lo fiche el padrino Berlusconi.
  • Ana Botella, paradigma de babosa de mesa petitoria; un valor seguro para el día del Domund. También puede seguir con los cuentos para niños comentados; si va a ser por falta de cuentos...
  • Javier Arenas, señorito sin jaca (visible). Apunta maneras para hacer su primer (ja, ja) euro como chulo de barra americana. Aunque, si yo fuese una señorita dedicada a estos menesteres, procuraría buscarme un proxeneta un poco más decente.
  • Federico Trillo-Figueroa y Martínez-Conde, el mandahuevos. Con la partida de gastos extraordinarios de su ex-ministerio se podría construir un chalecito en el islote de Perejil, ése que le hubiese gustado invadir hace 8 años. Con un poco de suerte, un golpe de mar enviará el chalet y su contenido al carajo a medio plazo.
  • Eduardo (Cabe)Zaplana. Éste no vale ni para chopped, pero quizá algún museo de pueblo (estoy pensando en el de Banyoles, por ejemplo) lo quiera para meterlo en formol y exponerlo junto a un feto de cabra con dos cabezas. Sumando y dividiendo por dos, ambos tienen un promedio de un cerebro.

La lista podría ser laaarga, laaarga, como la nariz de Ángel Acebes, pero la voy a dejar aquí; por hoy ya me he despachado a gusto. Y eso que no he hablado de algunos de los quintacolumnistas, llámense Bono o Rodríguez Ibarra, cuya presencia mediática vamos a tener que soportar a partir de ahora como mal menor.

20040314

Holmes
Es bastante revelador, después de lo del jueves en Madrid, pasearse por algunas de las listas de correo de Mensa (lo siento, chicos, son de acceso restringido), el club de listillos al que pertenezco, para ver actuar en todo su esplendor a una numerosa piara de indocumentados y patéticos aprendices de Sherlock Holmes.

Reuniendo un cachico de información de aquí, otro de allá, sus propios prejuicios e ideas (es un decir) preconcebidas y un pellizco de sal y mezclándolo todo en el espacio vacío que les queda libre en el cráneo debido al infradesarrollo de su encéfalo (lo cual no les impide puntuar altísimo en el test de ingreso), cocinan sus peregrinas conclusiones, las digieren y las defecan en forma de mensaje, convencidos de estar utilizando su inexistente inteligencia en beneficio de la humanidad. Otras subespecies se limitan a vomitar la mierda ya previamente contenida en sus personas sin fingir ningún proceso mental superior.

Por fortuna, la desarmante tozudez de la realidad suele poner, a corto plazo, a estos entes en el lugar adecuado desde el punto de vista de la minoría razonable. No obstante, algo que no se consigue ni, en mi opinión, se conseguirá jamás, es que se sonrojen. Y es que servidor nunca ha visto sonrojarse a un jabalí.
Galería de cretinos - Actualización: Mariano Rajoy
Buena época para mi galería de los horrores: el candidato pepero a la presidencia de España, Mariano Rajoy, ingresa en ella por la puerta grande, con fanfarria y majorettes. No es que no hubiese hecho méritos anteriormente, pero lo de la tarde del sábado ha sido glorioso. Loor a nuestro próximo mandatario, al que le deseo una presidencia como el pontificado de Juan Pablo I: breve. Por nuestro bien.

20040313

Galería de cretinos - Actualización: James Mulholland
Esta mañana, saltando de página en página de grupejos católicos (había empezado por buscar algo sobre Ana Botella, a la que tengo pensado meter próximamente en la galería) me he topado con catholic.net, un sitio fundado por el susodicho Mulholland en 1995 y que contiene una de las mayores concentraciones de despropósitos de este lado del Pecos. Echadle un ojo y confesaos luego, rojos impíos. Penitenciágite!

20040312

Porque sí
Sobre lo de ayer en Madrid: dilettante el impasible se pasó un día de mal cuerpo; dilettante el antiempático, al que la gente desconocida se la suda, incluso lloró. Me sentí muy raro, no llorando el día de la muerte de mi viejo y llorando por un montón de personas a las que no había visto nunca. Qué complicados somos.

Sorprendido, estupefacto incluso, de haber oído muchas veces "no entiendo el por qué". Ya no sé si lo mío es cinismo o realismo estándar, pero yo sí lo entiendo. La razón es ésta: porque sí. Porque somos seres humanos. Por qué no íbamos a hacernos esto, o cosas aún peores? Hemos olvidado la historia? Claro, siempre la olvidamos, y siempre la repetimos. Sólo cambian los medios.

Y por qué a personas indefensas, preguntáis? Porque las personas indefensas no se defienden y es más fácil. Siempre lo ha sido, y siempre ha habido personas que lo sabían y lo aprovechaban. No sé si con algún objetivo; acaso es necesario? Yo creí que era suficiente con carecer de escrúpulos. Y de hijueputas sin escrúpulos, das una patada en el suelo y salen 500.

20040303

Bebé a bordo
Conducía el otro día por Barcelona y me di cuenta de que el tío de delante llevaba una de esas pegatas de "Bebé a bordo", parecida a la que podéis ver aquí al lado. Son tan comunes que lo normal es que me pasen desapercibidas, pero recordé un artículo de Quim Monzó que leí al respecto en la noche de los tiempos y decidí que yo también diría la mía (que, por cierto, coincide bastante con la de Monzó; qué se le va a hacer, uno siempre está copiando a los grandes, con mayor o menor fortuna).

Pongámonos en situación: estamos sentados al volante de un coche, con el que esperamos llegar a alguna parte en un tiempo breve y, a ser posible, sin percances. Con esta frase creo estar describiendo la mayoría de situaciones del tráfico diario. En un momento dado nos fijamos en que el vehículo situado enfrente tiene colocada en el parabrisas trasero la pegatina de marras: "Bebé a bordo". Ah, qué bien. Esto debe querer decir, entre otras cosas, que por favor no le embista, que no me coloque junto a él y dé un volantazo en su dirección, que procure tener cuidado, porque el vehículo transporta crías de homo sapiens. Porque, claro, uno siempre está atento a ver si el coche de delante lleva o no lleva bebeses para, en caso de que no, lanzarse contra su portaequipajes a 170 kilómetros por hora y, en caso de que sí, circular con normalidad.

Aun cuando opino que el porcentaje de estúpidos es alto (en la Moncloa, altísimo), tengo una cierta confianza en una especie de sentido común, ciertamente rudimentario pero mesurable, que compartimos casi todos los humanos. Ese sentido común que dice cosas como por ejemplo: "no choques con el tío de delante, que te va a costar una pasta y el seguro no lo va a cubrir", "no choques con el tío de delante a velocidad media, que además de la pasta te vas a llevar un latigazo cervical de no te menees" e incluso "no choques con el tío de delante a velocidad alta, que te vas a matar". Nótese que la existencia de bebés en el vehículo de delante no es susceptible de modificar ni un ápice ninguna de estas sensatas reflexiones. Quizá todas las personas se vuelven gilipollas cuando se convierten en padres? Tanto como para pensar que los demás conductores van a conducir distinto solo porque tu coche lleve la puta pegatina? Acaso creen que van a apartarse de su paso para que el transporte del retoño sea más óptimo, como si condujesen una jodida ambulancia? Probablemente no. Probablemente han encontrado la pegata de los cojones en una cajita de leche en polvo para crías de humano y la han colocado para informar al planeta de su proficiencia reproductora, sin darle más vueltas. As usual.
Galería de cretinos - Actualización: José Antonio Fortea
Esta tarde mientras merendaba me he topado en la radio con un comentario sobre un tío, José Antonio Fortea, sacerdote de profesión, que ha montado una web sobre exorcismo, tema acerca del cual pasa por experto. Muerto de curiosidad, me he pasado por la susodicha web y, poco menos que al instante, he decidido que el tío se merecía ser reconocido con una de las hornacinas de mi colección. Disfrutadlo.

20040301

Galería de cretinos - Actualización: Ángel Acebes
Tras unos días de bastante trabajo, miro un periódico y me encuentro con material nuevo para la galería: aquí tenéis al ministro del Interior (antes de Justicia) Ángel Acebes, que ha descubierto una variante para sacar partido al terrorismo en forma de votos para el PP y aumentar el ya desmesurado odio hacia Catalunya, todo de una tacada. Está claro que no hay como carecer de escrúpulos.

20040219

Galería de cretinos - Actualización: Jaime Campmany
Tenemos cretino nuevo; se llama Jaime Campmany, de profesión columnista, fundador del semanario Época y facha de la vieja escuela. Qué mas se puede decir.

20040216

Mentes abiertas
Que levante la mano el que no haya oído, ya sea dirigida a él mismo o a otra persona, una frase parecida a la siguiente: "Para poder aceptar X debes tener la mente abierta", siendo X aquello de lo cual el interlocutor está intentando convencer al amigo, conocido o lo que sea. La frase, obviamente, no es inocua; por el contrario, encierra una trampa: si no aceptas X, es porque eres un sujeto cerril y facha con el cerebro acartonado; si quieres quedar como un tío moderno, tolerante y cool por demás, no tienes más remedio que decir que aceptas X, por supuesto, dónde va a parar. Véase que no se menciona en ningún momento la plausibilidad de X, sino que se recurre directamente a explotar la vulnerabilidad social del pobre desgraciado. Somos débiles, sobre todo en ciertos contextos laborales y familiares, y quien más quien menos mentirá como un bellaco concediendo un voto de confianza a cualquier idea, por mucho que sea tan obviamente gilipollas como un consejo de Bush, con tal de no ser tildado de sociópata o, peor, de pepero en ciernes.

Tener la mente abierta es, en general, una buena cosa. Ayuda a que entre aire fresco, en forma de nuevas ideas o de nuevos puntos de vista, y permite arrojar a los abismos salobres, o sea, a la mierda, viejas posturas que los nuevos tiempos nos hacen cambiar, corregir o abandonar. Un científico con la mente cerrada no sirve para nada, y lo mejor sería que se dedicase a cajero de hipermercado (y mucho peor en el caso de un político; mirad si no a Rodríguez Ibarra, el quintacolumnista). Pero un poco de criterio, por favor: mente abierta, sí, pero no tan abierta como para que se te caiga el cerebro. Es de sabios saber (valga la-que-te-dije) situar la frontera de la mente abierta en el lugar adecuado. Que cuál es? Nadie lo sabe, claro. Es una cuestión de formación y de reflexión, y uno nunca acaba de completar ni lo uno ni lo otro. Hay quien delega ambas cosas en entidades preestablecidas (su religión y las jerarquías que la acompañan, por poner un ejemplo), y todo eso que se ahorra: a cambio de convertirse en un cordero, gana un montón de tiempo libre para hacer otras cosas, como tener una docena de hijos, ser presidente del gobierno o cascársela mirando Gran Hermano. Si prefieres no delegar y cargar con el peso íntegro de tus decisiones, desengáñate: te condenas a una vida de dudas e inseguridad. La única posible, no?

20040212

Galería de cretinos - Actualización: Don Patton
Los integristas nunca me defraudan. Aquí tenéis el nuevo ejemplar que he cazado para la Galería de cretinos, un geólogo creacionista canadiense de nombre Don Patton. Al parecer, en Canadá, cualquier indocumentado puede ser doctor. Como aquí, vamos.

20040211

Galería de cretinos - Actualización: John Lind
Nuevo espécimen en la Galería de cretinos. El afortunado ganador de hoy es John Lind, presidente/CEO de Presidential Prayer Team, cuya página recomiendo a los que piensen que ya lo han visto todo.

20040209

Galería de cretinos - Actualización: Ruth
He actualizado la Galería de cretinos con una persona desconocida, una costurera israelí de nombre Ruth. Como podréis comprobar, a veces no es necesario ser famoso ni importante para estar cualificado para ocupar un lugar de honor (o de horror) en mi galería.

20040206

Galería de cretinos - Actualización: David Lynch
Nueva actualización de la Galería de cretinos. Esta vez el honor es para David Lynch, pero no por sus películas, sino por su particular rollo con la Meditación Trascendental. Tómate un café bien cargado, David, majete.

20040205

Galería de cretinos - Actualización: José María Aznar
He actualizado la Galería de cretinos de Dilettante's Corner con una de las frecuentes perlas con las que el ínclito presidente del gobierno de España nos obsequia. Tengo la intuición de que Aznar será un visitante habitual de mi galería. A menos que le suceda algo, claro.

20040204

Presentación: Galería de cretinos de Dilettante's Corner
Ayer, después de someterme a una ducha informativa de intensidad superior a la habitual, estuve dándole vueltas a una idea que ya se me había pasado por la cabeza, y aquí tenéis el resultado: la Galería de cretinos de Dilettante's Corner. Este es el párrafo de presentación, que podéis leer en la propia página:

Como complemento a mi blog, Dilettante's Corner, y con la intención de ofrecer un servicio a la parte de la humanidad que me importa, iré recopilando en esta página breves fichas coleccionables de ejemplares de la especie Homo Sapiens Sapiens cuyas palabras o actos es prudente recordar para tener bien presente el tipo de escoria con el que nos enfrentamos. El olvido es tu enemigo: combátelo.

Poco queda por decir. Espero que disfrutéis de esta iniciativa, y también espero vuestras sugerencias para el ingreso de nuevos miembros en la galería, a las que prestaré oídos atentos o sordos, según el caso. Como ficha de inauguración, aquí tenéis a Michael Powell (nada que ver con Mike Powell, el recordman mundial de salto de longitud).

20040203

Elogio de la repetición
Estoy volviendo a leer Groucho & Me, uno de los tomos autobiográficos de Groucho Marx. Aunque es la primera vez que lo leo en inglés (lo acabo de recibir de Amazon UK), he leído la traducción alrededor de 15 veces. El texto original contiene expresiones y argot que me sobrevuelan limpiamente, debido sobre todo a su antigüedad (se publicó en 1959), pero me lo estoy pasando tan bien como las otras veces. Todas ellas.

En otro orden de cosas, he visitado París y Londres un total de 5 veces por capital. También he estado un número incontable de veces en Madrid (un par o tres de ellas, lo reconozco, por obligaciones laborales o familiares). En cambio, y por ningún motivo específico, no he estado nunca en Roma, Viena, Moscú o Praga. Tampoco en Nueva York ni, puestos a decir, en Manila. Por qué, entonces, tantas visitas a París y Londres? Por placer. Yo siempre viajo por placer. Por qué no iba a volver a Londres, si me apetece, sesenta veces? A pesar de que guardo objetos muy extraños por mis cajones, una de las cosas que no colecciono son marcas de Visto sobre un mapa.

Algo parecido me pasa con el cine. He visto Blade Runner alrededor de docena y media de veces, y las que la veré. Sobre las ocho o diez veces deben estar 2001, Harry Potter y la piedra filosofal, Cuatro bodas y un funeral, Los inmortales, Terminator 2, The Killer y El club de los poetas muertos. Hay centenares de películas que he visto cero veces y que, si las viese, probablemente me gustarían (y alguna de ellas pasaría a engrosar la lista de visualización reiterada). Y qué? Ya las veré. O no. A quién le importa?

No siempre ha sido así. Cuando era más joven estaba ávido por cubrir el máximo terreno posible, en todos los sectores. Si compraba un libro, éste pasaba a la parte baja de la pila (FIFO) de libros por leer de mi mesa de noche, guardando riguroso turno. También me mantenía al día de la cartelera para procurar no perderme aquellas películas que considerase "imprescindibles". Y soñaba con espolvorear el mundo con apariciones mías intentando no dejarme nada en el tintero, un recorrido contra el reloj de los lugares que "había que ver".

Toda esa tontería, que se me antoja inmadurez juvenil, del afán por la novedad y de la abominación de la repetición se me ha curado bastante. Las actitudes del tipo "Y por qué repetir, con la cantidad de libros que hay por leer?" me dan más bien lástima. La lectura, el cine, los viajes, no son necesarios para vivir (en realidad, lo único necesario para vivir es alimento y abrigo; todo lo demás son lujos pequeñoburgueses). La única actitud razonable hacia ellos es, pues, la del epicúreo. Sentir angustia por los millones de libros que no voy a leer, por las miles de películas que no voy a ver, por los incontables lugares que no voy a visitar, es tan insano y bobo como sufrir por la redondez de la Tierra. Evitar de forma sistemática la repetición es equivalente a evitar de forma sistemática la novedad: dos actitudes extremas, pero muy comunes, que toman aquellas personas que aún no han aprendido, ni posiblemente aprenderán jamás, a disfrutar sin prejuicios de los placeres que nos proporciona nuestra estancia en este lado de la existencia (que es el único lado, hasta donde sabemos; y digo sabemos, no creemos).

Una vez leí en alguna parte la siguiente frase, que cito de memoria: "Si no vale la pena leer un libro dos veces, no vale la pena leerlo ninguna vez". Investigando por la web (gracias, san Google), parece que el autor fue un tal John Morley, periodista, editor y político británico del siglo XIX, que en realidad dijo: "Books worth reading are worth reading twice; and what is most important of all, the masterpieces of literature are worth reading a thousand times". Un sujeto bastante lúcido. Cuando sea mayor quiero hablar como él.

20040121

Deportivos
Acabo de comer. Mientras lo hacía, escuchaba la radio. He pillado la segunda media hora de las noticias de Catalunya Ràdio, íntegramente dedicada al deporte (es decir, 75% fútbol, 25% todo lo demás). Para lo que me interesa el mundo del deporte bien podría haber cambiado de emisora, pero me ha dado pereza; además, cuando como y estoy solo me gusta escuchar emisoras en las que se hable, y no hay muchas alternativas que me apetezcan (la COPE, por ejemplo, no me apetece nada; bueno, estaría bien escucharla si radiasen los gritos de terror y agonía de los tertulianos atrapados en el estudio durante un incendio; redios, me cosquillea el estómago sólo de pensarlo).

La información sobre fútbol podría ser muy breve: qué partidos se juegan hoy, qué resultados hubo ayer, a quién han fichado, a quién han echado. Cómo se hace entonces para llenar el tiempo de programación que se le dedica? Pues de diversas formas; con entrevistas a jugadores o a técnicos, por ejemplo.

En el fútbol, como en la fontanería, hay gente para todo. En el fútbol, como en la fontanería, hay una mayoría de gente que no tiene nada que decir, y que lo poco que tiene que decir no sabe decirlo, porque no sabe hablar. No es una sorpresa: para ser futbolista hay que tener diversas cualidades, pero ni la oratoria ni la inteligencia están entre ellas (a menos que se entienda como inteligencia la visión espacial y la previsión de situaciones que tienen algunos, no todos, los jugadores; a este respecto, tengo entendido que Guardiola es un maestro de la organización, pero si lo habéis oído hablar manifiesta ser sólo un poco menos tarugo que la media de sus compis). Nos encontramos por tanto con frecuencia con declaraciones parecidas a las siguientes (los textos en cursiva son glosas añadidas por un servidor de ustedes):

- No hay enemigo pequeño (Perogrullo, ten misericordia de nosotros)
- Saldremos a ganar (al último que dijo "saldremos a perder", la junta directiva de su club lo estuvo corriendo a gorrazos siete horas seguidas)
- Es importante salir de allí con un gol (la alternativa es salir con cero goles, que cualquier deficiente sabe que es malo, o con varios, que debe ser entonces importantísimo)
- Como han cambiado de técnico estarán muy motivados y será difícil (una variante es "Como confían en su técnico de siempre estarán muy motivados y será difícil")
- Tras la lesión estoy al 80% de mi capacidad (con qué precisión mide este sujeto la "capacidad", sea lo que sea eso, que le da hasta para sacar medidas porcentuales de su incompleta recuperación)
- Es un partido decisivo para nosotros para afianzarnos en la cabeza de la tabla/para no alejarnos de la cabeza de la tabla/para mantenernos en la zona UEFA/para mantenernos en una zona tranquila/para avanzar hasta una zona tranquila/para alejarnos de los puestos de descenso (hay algún partido *no* decisivo? hay algún jugador que tenga puta idea de lo que significa "decisivo"?)
- Sus delanteros son buenos, pero nuestra defensa sabrá cómo detenerlos/Su defensa es buena, pero nuestros delanteros sabrán cómo superarla (Perogrullo, ten un poco más de misericordia)
- El partido dura 90 minutos (en serio? sorprendente, no?)
- Espero ganarme la confianza del mister (de qué mister? Mister Spock? Mister Fantástico?)
- Y las ya tradicionales y archiconocidas, y no por ello menos abyectas, "el fúngol es asín" y "unas veces se gana y otras se pierde"

Sin duda, todas ellas aportan gran cantidad de información. Pero no seamos injustos: no nos olvidemos de las preguntas de los periodistas deportivos:

- El partido se presenta difícil, eh? (como tu cara, capullo)
- Crees que la lluvia os supondrá una desventaja? (qué va, me chifla jugar a waterpolo)
- Qué opinas del equipo contrario? (que debería porculizarte entero, masajista incluido)
- Parece que este campo es talismán para vuestro equipo, no? (no, el talismán lo llevo dentro de los calzoncillos, lo quieres ver?)

Sin duda, una contribución de primer orden al progreso intelectual de la humanidad. Y luego viene el PP y declara el fútbol "de interés nacional". Así nos luce el pelo.

PS: mi amiguete Gorpik me ha enviado hoy (22.01.2003) un mail indicándome algunas frases que había olvidado:

Acabo de leer tu entrada en el blog sobre el furgol. Se te han olvidado algunas frases de las más acreditadas:

- Son un gran equipo
- Somos once contra once
- Fútbol es fútbol (ésta tiene pedigrí, el primero que la dijo fue Vujadin Boskov)
- El equipo ha trabajado muy bien
- Es un campo muy difícil

Hay algunas más, pero no muchas, que les podría salir un bulto si tuvieran que acordarse de todas.


Gracias por la aportación, Gorpik. Sin duda, algo como "Fútbol es fútbol" no podía faltar en esta antología.

20040120

Carroll
El Carroll que todo el mundo conoce, Lewis de nombre, fue el tipo que escribió Alicia en el país de las maravillas y otros hitos de la literatura surrealista como La caza del Snark. Pero no es a él a quien me quiero referir, sino a Pepe Carroll.

Pepe Carroll, que en su DNI lucía el carpetovetónico nombre de José Arsenio Franco Larraz, hacía magia. Era un mago de los de la escuela de Juan Tamariz, coñón y extremadamente hábil con las manos, según mi criterio de simple espectador al que le gusta la magia de cerca. Durante unos años, entre los 80 y muchos y los 90, apareció en TV de forma habitual, en esos infumables programas de variedades en los que suelen aparecer magos. Luego presentó programas de humor (al parecer era el presentador del programa en el que se dio a conocer Chiquito de la Calzada, pero yo nunca lo vi; el programa, no a Chiquito), y hace un tiempo que se volvía a dedicar a la escena: salas de fiestas, convenciones...

Hace cosa de un par de semanas leí en El País la noticia de su muerte. Me sorprendí a mí mismo inesperadamente entristecido, y no porque Carroll tuviese sólo 46 años sino porque hacía mucho tiempo que yo había olvidado su existencia. Me extrañó esa tristeza intrusa; quizá sólo sucede que me hago viejo. Pensé que me iba a pasar lo mismo con mucha de la gente que, sin conocerla en persona, me ha hecho reír, soñar o maravillarme: Pablo Carbonell, Quino, Francisco Ibáñez (de Mortadelo), Leonard Nimoy, Julián Hernández (de Siniestro Total) o el propio Tamariz, por poner unos cuantos que me han venido a la cabeza. Si les sobrevivo, claro está. Y, si sigo con esto de los blogs, también escribiré un texto breve que nunca sabré cómo acabar, tomaré su foto de algún lado y les dedicaré una nota necrológica privada como ésta que servirá para recordarme, de vez en cuando, que los que aportan un poco de sentido a tu vida, aunque sólo sea un truco y unas risas, también se mueren.

20040119

Criterios
Fragmento de una conversación real; yo era uno de los interlocutores (el de las preguntas, claro):

- Dicen que ahora, aunque estés en la Seguridad Social, si no estás empadronado en la zona donde te corresponde el ambulatorio no te atienden.
- Cómo que no te atienden? Y si te da una peritonitis?
- Pues de urgencias sí, pero el médico no pasa a domicilio.
- Seguro? Me parece completamente marciano. Y quién lo dice?
- Pues en el ambulatorio.
- Pero quién? Las enfermeras?
- No.
- El médico, te lo ha dicho?
- No.
- Pero quién te lo ha dicho?
- Pues la gente lo dice.


Bien, ya hemos llegado a la fuente de la información: la gente lo dice. Podría haber sido muy sencillo, pero en realidad han hecho falta cuatro preguntas directas para finalmente saber que el origen de la información es "la gente". O sea, nadie. Nadie con una mínima fiabilidad, quiero decir. Radio macuto, vamos.

Lo narrado no es más que un ejemplo de un tipo de situación con la que uno se encuentra con frecuencia: el intercambio de datos sin criterio. Datos espurios que se consideran tan fiables como la ley de Coulomb.

Tengo un defecto relacionado con estas situaciones: consumen mi paciencia en pocos instantes. Me veo incapaz de relacionarme con fluidez con las personas que mantienen conversaciones así. Conclusión: me veo incapaz de relacionarme con fluidez con cantidades ingentes de personas (durante un número de minutos significativo; puedo aguantar a casi cualquiera durante 3 minutillos). Lo más jodido es que se me nota, porque puedo empezar a hacer preguntas incómodas, cuya respuesta exige utilizar el cerebro. Y no me refiero a un uso avanzado del mismo, sino a uno sencillo, el mínimo necesario para diferenciar un humano de una planta. Lo imprescindible para distinguir una fuente fiable de un rumor, un dato de una suposición o un hecho de una opinión.

Es, por ejemplo, habitual considerar la tele como fuente esencialmente fiable. Puede que sea porque los trajes sastre y las corbatas de los presentadores de telediarios les dan un halo de credibilidad que, al parecer, contagia de forma natural a toda la fauna televisiva. O puede que, simplemente, sea más sencillo creer lo que digan en la tele que no creérselo (lo que implicaría el esfuerzo de buscar otras fuentes, comparar y reflexionar, y la mayoría no está para hostias). Lo curioso es que, una vez se ha decidido (por reacción automática) creer lo que alguien ha dicho, es frecuente que se tome como un asunto personal el hecho de que alguien cuestione esta "creencia". Cuántas veces no habremos oído la estúpida muletilla "pues lo han dicho en la tele" con la consecuencia tácita de "y por tanto tiene que ser cierto", como si la difusión en UHF fuese equivalente a una demostración matemática. La versión 2.0 de esta falacia es "lo he leído en un libro", como si el hecho de aparecer en letra impresa proporcionase a cualquier bobada un bonus de credibilidad. Ejemplo: fragmento de conversación real entre un amigo mío y una conocida de ambos:

- He leído un libro interesantísimo, se lo han dictado al autor unos extraterrestres.
- Y cómo sabes que han sido los extraterrestres y que no es una invención del autor?
- Porque lo pone en el prólogo.


Por lo visto, si un dato aparece en el prólogo de un libro, aunque el dato sea una estupidez y no pase ningún filtro de pensamiento crítico, pasa a ser cierto. Claro, si estaba en un libro que incluso tenía prólogo, forzosamente tiene que ser verdad. Debe ser eso.

Mi opinión/experiencia: en situaciones así, no sirve de nada razonar. La razón y el criterio juegan en otra liga. Probad a decir "Sí, claro" como si fueseis idiotas, sin que sea demasiado evidente, y haced algún comentario del tipo "Parece que ha refrescado, no?". Guardad vuestra materia gris para otra persona y para otro momento. Se vive más feliz.

20040116

El afilador
Nos hacemos viejos/modernos. El tiempo pasa inexorablemente al ritmo de 24 horas al día (no susceptible de modificación) y su avance se lleva por delante montones de cosas. Recuerdos y nostalgia sin sentido, en general. La carta de ajuste, los Bucaneros de Bimbo, los urbanos con salacot blanco, las reuniones de niñatos y niñatas fachas con camisa azul (ahora padres y madres de familia, igual de indeseables y encima viejos) en los bares de la plaza (ex)Calvo Sotelo, actual Francesc Macià, todo eso se ha perdido o ha sido reemplazado por algún pseudoequivalente (niñatos y niñatas porreros antiglobalización, antihigiene y anticivismo, en el caso de la plaza (ex)Calvo Sotelo, actual Francesc Macià, por ejemplo). Hoy pensaba precisamente en algo que hace mucho tiempo que no oigo: la flauta del afilador.

Mi madre era propietaria de una carnicería, lo cual la convertía también en poseedora de una colección de armas blancas de diversos tamaños, entre "impresionante" y "ninguna especie animal sobreviviría a un ataque con este trasto", imprescindibles para el desarrollo de su trabajo. Yo solía pasarme por la tienda después de salir del cole y llevaba recados a casa de las clientas (en esa época aún era raro que los hombres hiciesen la compra), aunque las más de las veces estaba simplemente por ahí, estorbando. Cada tanto, creo que era una vez por semana, un caballero enjuto de mediana edad a caballo de una bicicleta más vieja que el tiempo cargada con dos muelas en la trasera, aparecía por la tienda para afilar los cuchillos o tijeras que, a fuerza de pelearse con las terneras o los bueyes, mostraban en su filo las secuelas de la batalla. Su llegada venía precedida de una musiquilla característica de difícil descripción, aunque se parecía a una escala ascendente y luego descendente, que se remataba con un silbido rápido. En oyendo esa melodía no muy melodiosa, todo el barrio se enteraba de que podía salir a la ventana a avisar al afilador para que viniese a ejercer su oficio en el portal. El afilador utilizaba para emitir esa característica tonada una especie de flauta de pan de tamaño reducido, que tomaba con una sola mano al tiempo que sostenía la bicicleta con la otra mientras recorría con paso cansino las calles que constituían su entorno de trabajo.

Por mi experiencia, en todas las cocinas de este país solía haber un objeto al que se denominaba el cuchillo que corta (o alguna expresión similar). Se trataba de una herramienta antediluviana, ajada por el tiempo y el uso y que cortaba como una navaja barbera. El afilador era, obviamente, el encargado de mantener dicho cuchillo en estado de revista, por lo que la hoja del mismo había adelgazado de forma drástica debido a las sucesivas operaciones de afilado. El afilador cumplía pues un papel, reducido pero importante, en el desarrollo de las tareas domésticas.

Pasaron los años y la bicicleta del afilador que acudía a la tienda de mi madre se convirtió en un ciclomotor (creo que era una Puch, pero no podría asegurarlo), aliviando así en parte el esfuerzo requerido por la tarea del operario. La flauta y el soniquete siguieron, en cambio, siendo idénticos. Eventualmente, mi madre acabó jubilándose y yo dejando de prestar atención a los ruidos del barrio. Eventualmente también, los Todo a 100 y la Teletienda llenaron las cocinas con cuchillos de baratillo, que cumplían su función durante unos meses y luego se convertían en un estorbo en el cajón hasta que eran sustituidos por otros de la misma (ínfima) calidad.

Hace unas semanas, barachan y yo paseábamos hacia el centro y vimos, a la puerta de un bar, un chico joven, de unos veintitantos, subido en una bici en dirección contraria al manillar, pedaleando y, sí, afilando cuchillos. Fui tímido y no tuve presencia de ánimo para preguntarle si todavía usaba esa flautita (que me he enterado que se llama xipro; a la derecha podéis ver uno de madera muy elaborado, pero yo creo que el del afilador de la carnicería de mi madre era metálico) o si para que viniese le tenía que enviar un SMS o un email. Me pareció, en todo caso, una imagen de otro tiempo, pero no era así: como he dicho, el protagonista era clara y ampliamente más joven que yo. Ignoro qué motivación tuvo para buscarse ese oficio (quizá una voluntad de recuperar oficios perdidos, o simplemente la necesidad acuciante de pagar el alquiler). Le auguro el mismo porvenir que a la telefonía móvil analógica, pero me gustó verlo. Fue como oler de nuevo uno de los potajes de pobre de mi abuela, sabrosos e hipercalóricos, que nunca más volveré a comer.

20040114

Seguridad
El gobierno de los Estados Unidos parece bastante preocupado por la seguridad en los vuelos que tienen como destino su país. Están tan preocupados que la Casablanca ha adoptado la decisión de empezar a exigir la presencia de guardias armados en los vuelos de aerolíneas extranjeras que atraviesen su espacio aéreo. Para aquellos de vosotros que tengan curiosidad, un guardia armado es un ejemplar de la especie Homo Sapiens pertrechado con un arma de fuego. Es de suponer que el arma estará cargada, básicamente para diferenciarla (desde un punto de vista operativo) de un teléfono o de una muñeca Barbie (esta última es bastante dañina, pero sólo a largo plazo; no es buena idea intentar utilizarla para secuestrar un avión). La decisión fue comunicada a la prensa en una declaración del secretario de Seguridad Interna de los USA, un tal Tom Ridge, a finales de diciembre del pasado año. Encontraréis más información en la página de CNN en español, por ejemplo.

Las reacciones no se hicieron esperar. Según esta página de la BBC, "La Asociación Internacional de Transporte Aéreo, organismo que representa 280 aerolíneas de todo el mundo, declaró que en vez de colocar armas en los aviones, las autoridades estadounidenses deberían mejorar la seguridad en sus aeropuertos."

El público, al menos el público lector de la página de CNN en español, se pronuncia en cambio de forma mayoritaria (pero poco) a favor de la medida, según parece indicar la encuesta que aparece en dicha página, y a que día de hoy muestra los siguientes resultados:

¿Cree usted que la presencia de guardias armados en los vuelos traerá mayor seguridad?
-> Sí, disuadirá a potenciales secuestradores: 56% (540 votos)
-> No, creará mayor peligro en potenciales incidentes: 44% (432 votos)


No hay mucho que añadir, la verdad. La medida adoptada por Bush II, el infranormal, es tan idiota que cualquiera que no fuera él debería darse cuenta de ello de forma inmediata. Esta sub-sabandija sin córtex (así como los 540 partidarios que aparecen en la encuesta) no debe haber pensado en la siguiente posibilidad obvia: si quiero secuestrar un avión, no me importa morir (hay muchos majaras así) y no tengo forma de pasar un arma por los controles de los aeropuertos, pero estoy lo suficientemente cachas (o somos cuatro igual de majaras pero no tan cachas), no tengo más que identificar al pobre imbécil de la pistola, hundirle la nariz en el cráneo de un rodillazo, quitarle la fusca, pegarle al desgraciado un tiro en la nuca para asegurarme, apoderarme del avión y hacer lo que quiera con él; por ejemplo, estamparlo contra un rascacielos (a mí particularmente siempre me ha gustado el John Hancock Center de Chicago, esa mole negra de la derecha). Espero que se entienda mi vía de razonamiento, que considero accesible a las entendederas promedio de cualquier primate.

Todo esto nos lleva a preguntarnos si la legislación norteamericana permite presentarse a las elecciones para la presidencia del país a seres vivos no primates. La pregunta queda respondida de inmediato: no solo es que sí, sino que la mayoría de los seres humanos, un 56 por ciento según se deduce de la encuesta (aunque temo que puedan ser más), le votarían. No sé de qué me quejo: es el triunfo de la democracia, entendida como "come mierda: el 99,5 +/-0,5 por ciento de las moscas no pueden estar equivocadas".

20040112

Tadeo
Esta mañana, revolviendo en la (ingente) carpeta de las fotos sin clasificar, me he topado con una foto que saqué, hace ya casi año y medio, de un panfletillo que encontré por la calle, concretamente en el limpiaparabrisas de un coche si mal no recuerdo. Se trataba de una oración a San Judas Tadeo, abogado de imposibles o así. Al lado tenéis una foto del panfleto en cuestión; los más sagaces de entre vosotros habréis notado también que, al hacer clic en ella, se muestra una versión en grande de la misma. La transcripción exacta del texto, en todo caso, es ésta:

<< Oración a San Judas Tadeo >> :
San Judas Tadeo, glorioso Apostol, fiel servidor y amigo de Jesús, el nombre del traidor a sido la causa del olvido de muchos, pero la Iglesia os honrra e invoca como Universal patrón de casos muy dificiles, rogad por mi que soy tan mísero, os ruego useis conmigo el previlegio particular que se os concedio, de proporcionar ayuda pronta y visible en casos de dificil arreglo.
Venid en mi asistencia en esta gran necesidad y permitidme recibir los consuelos y socorros del cielo en todos mis sufrimientos y tribulaciones, particularmente .....( Pedir una gracia ).....y que pueda bendecir a Dios con Vos y todos los escogidos por toda la eternidad. Os prometo ¡ Oh! bendito Judas Tadeo, no olvidar este gran favor, no cesar de honrraros como a mi especial poderoso patrón, y con todas mis fuerzas fomentar la devoción hacia Vos.
Amen.
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SAN JUDAS TADEO, ROGAD POR MI, y POR TODOS LOS QUE OS HONRRAN E INVOCAN VUESTRO AUXILIO.
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Rece, un Padre Nuestro y un Ave Maria.


Buscando por la web la filiación del tal Judas Tadeo (ése de la derecha), he encontrado una joyita denominada, atención, devocionario.com. Esta web sin precio contiene, entre otras cosas, una novena al susodicho sospechosamente similar a la del panfleto, salvo por las terroríficas faltas de ortografía de esta última. Ignoro qué objetivo movía al semianalfabeto autor de la transcripción, copia y distribución del pío documento; quizá pidió alguna cosa bien difícil al santo y le prometió que, si se cumplía, inundaría el barrio de panfletillos. Whatever.

La liturgia de la iglesia (la católica, que es la única que -a duras penas- conozco) me parece ridícula. Cierto que las jerarquías de la iglesia y una exigua minoría de creyentes se plantean elevadas reflexiones sobre la compatibilidad entre ciencia y fe, el libre albedrío y conceptos similares, pero la realidad perfectamente visible es que se permite, se fomenta incluso, la inmersión de la gran masa de fieles en un océano de prácticas supersticiosas tan estúpidas y alienantes como esta novena a san Judas Tadeo, que me hace enrojecer de pura vergüenza ajena. La palabrería en forma de sermones o lecturas bíblicas no es, para la práctica totalidad del pueblo de dios, más que una jerga incomprensible y sin sentido, y las oraciones, un batiburrillo de fórmulas aprendidas de carrerilla.

Recordaba hace unos días el momento en que me habían enseñado el texto de los diez mandamientos. Debía tener yo 7 u 8 años; más probablemente 7, si es que fue antes de mi felizmente anulada comunión. Lo recordaba porque me vino a la cabeza lo del "no cometerás actos impuros", versión moña del "no fornicarás", que no debía ser apto para menores. La cosa es que nunca, nadie, me contó qué cojones quería decir esto de los actos impuros; tampoco nadie me contó a qué se referían con "santificarás las fiestas", ni con "honrarás a tu padre y a tu madre", ni con "no tomarás el nombre de Dios en vano". En realidad, se limitaron a enseñarme una retahíla de frases en futuro con valor imperativo, en español arcaizante, con el objetivo de que me cagase de miedo. Fue una muestra genuina (y en absoluto excepcional) de pedagogía del estilo "te lo aprendes y te lo crees; comprender no es necesario". No me extraña ni un pelo que luego aparezcan débiles mentales como el de la oración a san Judas Tadeo, dejando rastros de su temor de Dios por los parabrisas. Pobres corderos del rebaño de Cristo. Pobres infelices.

20040109

Spain according to Google
Google, sin duda el mejor buscador de este sector galáctico y el mayor corpus lingüístico de la historia de la humanidad, publica cada año una estadística a la que llama zeitgeist, que podríamos traducir por "el espíritu del tiempo" o, en lenguaje menos metafórico, las tendencias de la época. Dicha estadística consiste simplemente en un conjunto de listas con las búsquedas más comunes del año, ordenada por categorías y países, y este año se ha generado a partir de más de 55.000 millones de búsquedas (dividir por 166,386 para tener las búsquedas en euros).

Britney Spears, la semiadolescente calientarrabos de moda, ha sido la campeona mundial absoluta, y en España se sitúa en un meritorio sexto lugar. En tercer lugar, mis cocensados (había puesto "compatriotas", puaj) han tenido a bien situar las palabras "gran hermano", no por esperable menos desesperanzador. Pero lo más sorprendente es quién ocupa la cabeza de la lista de búsquedas en la versión española de Google: nada menos que Letizia Ortiz, la chorva del Borbón pequeño. Pásmense.

No veo que aparezca ningún otro periodista en esa lista, luego debo deducir que el único motivo que justifica tamaña ansia inquisitiva es el hecho de que la susodicha tiene bastantes posibilidades de ser la próxima chupóptera del género femenino que ocupe el palacio de la Zarzuela. Teniendo en cuenta que el borboncete sólo se la beneficia de forma pública desde, me parece, noviembre, me da verdadero vértigo pensar en la cantidad de oligofrénicos que han estado ocupando valioso ancho de banda para obtener información sobre la susodicha y catapultarla en sólo dos meses a la primera posición.

Otros países no quedan mucho mejor parados, no creáis. En Gran Bretaña, por ejemplo, la búsqueda líder es "prince charles", pero éste al menos ha sido príncipe desde enero hasta diciembre y, como se le descubren escándalos dos veces al mes, me parece hasta casi natural. La lista de Australia la encabeza "australian idol", un programa que, según me acabo de enterar, es del tipo Operación Truño y lo emiten en una docena de países. En Francia lo que buscan son trenes (SNCF es la líder), y en Italia teléfonos (Pagine Bianche). Pero el frenesí monárquico/rosado de mis compañeros de DNI es, como diría Buenafuente, "una altra cosa". Aquí en Garrulandia somos distintos; a peor, claro. Y aun hay quien dice que la curiosidad es nuestra característica más humana. A lo mejor es que la mayoría de seres humanos no son gran cosa.

20040107

Navidades cartesianas
Ya se han acabado las navidades. Menos mal, porque ya estaba hasta los mismísimos cojones de ellas; vamos, como de habitual. Para mí, este período de fiestas universales institucionalizadas tiene tanto sentido como una tabla de multiplicar del número e. Me repugna ir al centro por el motivo que sea (sí, a veces también voy a comprar yo, qué le vamos a hacer) y encontrármelo todo abarrotado de humanoides. Los putos villancicos, sobre todo los cantados por coros infantiles, invaden, agreden de hecho, mi esfera de percepción auditiva. Incluso Hit Radio, la emisora que suelo escuchar a las horas de comer y cenar y que se caracteriza por poner música vieja de la que a mí me pone y apenas tocar las pelotas con comentarios o anuncios, me ametralla con versiones alternativas de Jingle Bells (hay una de Barbra Streisand que me provoca acidez de estómago instantánea) y Silent Night. La navidad tiene algunas cosas positivas: la comida está buena (aunque suele ser excesiva), te regalan temporadas de Star Trek en DVD y a veces haces fiestas con amigos. A mí lo que me jode es la simultaneidad, el marasmo de gente, la música de fondo y los compromisos, y no necesariamente en este orden. Dado que vivimos en una sociedad compleja y es francamente difícil fabricarse una realidad distinta y más agradable para estas épocas, he decidido instaurar en mi entorno más próximo las Navidades cartesianas. Qué será eso? Tranquilos, ahora lo cuento.

La leve excusa que en este sector del planeta justifica la existencia de las celebraciones navideñas es el nacimiento, hace cuestión de dos mil y pico años (al parecer, nadie está muy seguro ni del número de años, ni de la realidad del nacimiento) de un tipo engendrado en una relación zoófila, a saber, mujer y palomica, y que luego armó un follón importante que todavía dura, a saber, el cristianismo. Un sector significativo de la población que pasa de Chus el carpintero se empeña en que lo que se debe celebrar es el solsticio de invierno. Creo que esto tenía que ver con la fertilidad y con las cosechas y con no sé qué otras carajadas del mismo calibre. Hasta donde llega mi interés, las naranjas y los pimientos crecen en las estanterías del Pryca, con lo que la celebración de ritos paganos como ése me parece una completa gilipollez, más aún si cabe que lo del hombre paloma ya mencionado. Por favor, que estamos en el año 2004.

Descartes nació en La Haye, en el norte de Francia, el 31 de marzo de 1596. Fue filósofo, denominación que abarcaba una parte importante del conocimiento en aquella época, y dedicó una atención específica a las matemáticas. Pero probablemente su mayor aportación sea la primera reflexión y sistematización seria del método científico que, entre otra multitud de cosas, ha permitido que tú, que me estás leyendo, no te mueras a los 35 de cualquier tontería. Es por ello que servidor lo considera uno de los pilares de la historia de la humanidad. A pesar de que era tan creyente como cualquier científico de la época y reflexionó largo y tendido acerca de Dios, su existencia y su esencia, estableció también parte de los cimientos de un agnosticismo razonable y razonado al que han llegado de forma natural la mayor parte de hombres de ciencia de la actualidad, lo cual considero positivo. En resumen, me parece un tío bastante cojonudo.

Por todo ello, este año y tantos años como apetezca, algunos de mis amigos, barachan y yo celebraremos la navidad cartesiana el día 31 de marzo. La cosa será sencilla: decoraremos la casa con espumillones dispuestos en forma de folium de Descartes (reconozco que como curva no es tan bonita como las curvas de Lissajous o la lemniscata de Bernoulli, pero mola bastante), pondremos sobre el mueble del recibidor una reproducción en miniatura de una casa francesa de finales del XVI, comeremos alimentos fácilmente describibles mediante coordenadas cartesianas (o sea, coordenadas xyz; un par de ejemplos serían los gofres y los quesitos Kiri) y brindaremos por la duda metódica. Qué leches, finalmente se trata de una excusa para hacer algo distinto y compensar el malestar del adviento.
Mi carta a los reyes
Distinguidas majestades suyas:
Como este año he sido bue..., en fin, he sido, quisiera pediros con un poco de retraso los siguientes regalos para un servidor, mis amigos (que no están todos los que son) y... bueno, vamos a decir "los demás":

- Para barachan y para mí, la misma felicidad que el año pasado, y un poco menos de ajetreo doméstico.
- Para mkxis, un Power Translator para que a su vez se lo regale a quien quiera o tenga necesidad (no, a pesar de lo que cuenten, yo no necesito de eso, chica), un detector de venenos y un vagón de mercancías para llevar el corazón.
- Para swmnbn (o, en versión metafóricamente pronunciable, sunburn), un plumero invisible y una aerofagia crónica.
- Para el dúo cómico castle + grandson, cualquier libro en cuyo prólogo aparezca la frase "el porcentaje de tarugos en Mensa no es inferior a la media, y no te engañes: tú eres uno de ellos".
- Para los Pelafustanes, 40 años de buen rollo musical y no vernos nunca en la tesitura de tener que hacer un tema de Barbra Streisand, Celine Dion, Whitney Houston, Julio Iglesias o el Fary.
- Para DaniR, el mismo buen humor que tenía cuando estaba parapetado detrás de su bajo.
- Para Rafa y Epi, una buena nueva vida.
- Para Xevi y Anna, un xebimetal pequeñín ruidoso pero rítmico, como su padre.
- Para Dani, que su retoño lo deje dormir un poco más.
- Para Francis, una wireless LAN para su superchoza nueva.
- Para Eugenio, un curro que no sea alienante.
- Para V4Vendetta, unos bolets de esos que hay en los países bajos.
- Para Justin, una chati sin gurú.
- Para Alber, una séptima edición de "El hormiguero"
- Para Luc, una Argentina menos dura de vivir.
- Para ARP-SAPC, una persona que, para variar, dude.
- Para Artur Mas, el DVD de Shrek y un kilo de cebollas.
- Para el nuevo presi Maragall y para Ibarretxe, una urna, una lima, un espantasuegras rojigualdo y un guante de espuma de 70 centímetros con el dedo medio extendido en dirección permanente a la Moncloa, para cada uno.
- Para Ansar, una nariz roja postiza, una cartilla de lecturas para párvulos y una hostia en tol morro con la botavara de un velero de 30 metros, en alta mar, sin botiquín y con vientos de fuerza 7 a 8 arreciando. Lo mismo para Rajoy.
- Para Bush, un infarto modelo simple.
- Para Michael Moore, la presidencia de los Estados Unidos.
- Para Wojtyla, un moquillo fatal durante un viaje evangelizador a las Molucas.
- Para guayo.

Gracias que espero obtener del recto proceder de vuestras reverendades majestísimas cuyas tronas guarde el Gran Pitufo luengos años o, en su defecto, hasta el advenimiento de la república de Oriente.