Trisectores de ángulos y guardaespaldas de la moral(
Aviso a navegantes: de nuevo, esta entrada es sólo para iniciados; para los demás no tiene mucho interés. Gracias por su atención)

Mi club de listillos inadaptados (bueno, mío no es, yo solo soy uno de sus orgullosos miembros) sigue dando gran juego. Resulta que un servidor fundó y administra dentro del club una lista de correo dedicada al escepticismo y al pensamiento crítico; en su momento me pareció necesario que existiese un grupo así, dado que existía uno dedicado a la parapsicología en el que se proferían un extraordinario número de gilipolleces, muy en la línea de los seres que, teniendo su carné que dice que son inteligentes creen además, contra toda evidencia, que lo son.
El caso es que en uno de los últimos números de la revista del club (que contiene artículos de calidad, digamos, variable) aparecía un artículo autorado por uno de mis iluminados consocios, al que llamaremos Zeppelinus, de título "Darwin y el método científico". En él se dicen muchas, muchas bobadas, de las que sólo entresacaré un par o tres:
Los cambios genéticos que están consiguiendo las nuevas técnicas no tienen carácter aleatorio sino dirigido y, además, el mecanismo de la selección natural no está provocando la aparición de los nuevos seres como los presentes en la agricultura actual. Se podría discutir si estos cambios realizados por los humanos son naturales o no, pero hay que tener en cuenta que los humanos, salvo prueba en contrario, formamos parte de la naturaleza al igual que los virus.Esta memez es equivalente a decir "la gravedad no existe porque los ascensores la incumplen; hay que tener en cuenta que los ascensores, salvo prueba en contrario, forman parte de la naturaleza al igual que las manzanas". No merece ningún otro comentario.
Por supuesto, [la teoría de la evolución] tampoco explica por qué la descendencia en animales superiores de individuos genéticamente muy próximos como el caso de hermanos no es viable o presenta graves deficiencias.Bueno, reconozco que yo tuve que tener paciencia y esperar hasta los 14 años, en la asignatura de Ciencias de 1.º de BUP, para que me explicasen por qué no acababa de ser muy recomendable lo de cruzarse hermanos con hermanos. Tiene que ver con lo de los genes dominantes y recesivos en las anomalías genéticas: las probabilidades de que una anomalía de este tipo se manifieste aumentan en gran medida si ambos progenitores la transportan (y, por supuesto, los hermanos comparten un porcentaje importante de código genético). Puede que no me haya explicado muy bien, pero podéis consultarlo en cualquier libro de biología para adolescentes, aparte de los abundantes y notorios ejemplos en las diversas familias reales. Zeppelinus, obviamente, se debió quedar atorado en alguna etapa temprana de la educación obligatoria.
No se puede negar la gran aportación de Darwin al pensamiento moderno en el sentido antropológico pero, en cuanto a la explicación de la evolución de la vida, yo creo que la teoría de la selección natural no solamente adolece de pruebas científicas consistentes sino que existen abundantes ejemplos donde no se cumple y, en puridad del método científico, se debería considerar claramente refutada.
[...]
La Teoría de la Evolución Condicionada de la Vida (TGECV) se propone como un modelo coherente de la evolución. Éste entiende que la selección natural es un método de evolución más, pero ni único, ni general, ni el más importante, y, desde un punto de vista conceptual, dicho método se produce en un momento posterior a los cambios en la información genética que conforman la verdadera evolución.Ah, ahí sale la guinda: la TGECV, una colosalmente grande sarta de despropósitos a la que Zeppelinus denominó con ese pomposo nombre y que es producto único de su inadecuado raciocinio. Se puede leer en papel (autoeditado, porque ni las editoriales de libros de autoayuda, caracterizadas por publicar cualquier basura, deben considerarlo publicable) u online (voy a pasar de poner el enlace, no sea que a Zeppelinus se le hinche el ego y le pase como al Hindenburg, pero podéis buscarla en el Google). No es divertida, os lo advierto: es una plasta. Es como juntar 150 números del boletín de los jehovanos,
La Atalaya, y el resultado final tiene más o menos el mismo sentido. Sin duda, hay quien tiene mucho tiempo libre. Fijaos, como última muestra del abundante tiempo libre del que dispone Zeppelinus, un extracto de su "Ecuación del amor":
Lo primero que pensé sobre los parámetros de la ecuación del amor es que debería tener una constante "K" como la fórmula de la gravedad, de hecho, si existía la fórmula del amor debería ser algo parecida, pues en cierta forma, es una especie de energía, fuerza o atracción."
[...]
"Como K2 seguirá siendo una constante la podemos llamar G. En cuanto a su valor y sus unidades, en principio ni idea, pero podemos suponer que tanto el valor como las unidades son las mismas que las de la constante universal de la ley de la gravedad porque seguro que existe alguna relación entre la gravedad y el amor.Después de leer esto, espero que Zeppelinus tenga al menos la polla gorda, porque si no es como para cabrearse con la naturaleza por el reparto de cualidades que le ha tocado en suerte.
Bueno, después de la breve (ja, ja) semblanza, prosigo. En la lista de pensamiento crítico que mencionaba al principio se empezó a hablar (a criticar ferozmente, de hecho) la masturbación mental glosada al principio, momento en el que Zeppelinus, noblemente advertido por uno de los contertulios de que se hablaba de él por si le apetecía argumentar sus inargumentables posturas, ingresó en la lista, seguido al poco por una patética serie de coleguitas, entre los que se encuentra un sujeto del club que se ha erigido en salvaguarda de nuestra moral (y al que, por mor de la descriptividad, llamaré La_Más_Puritana_Ladilla). Todos ellos con la intención de defender el derecho de Zeppelinus de decir lo que le salga de la punta del nardo y recordar a los críticos nuestro deber de callarnos la boca para no socavar su derecho (acerca de la libertad de expresión y del derecho a la réplica no han mencionado nada; ah, sí, una que es boba dijo que si replicábamos era para "acabar de una vez por todas con la libertad de expresión, con el derecho a la individualidad, con la creatividad, con la autoestima y con la democracia"; curioso punto de vista). Se armó un cierto guirigay, del que yo disfruté únicamente en parte, porque a La_Más_Puritana_Ladilla hace un güebo que lo tengo filtrado, y a Zeppelinus y a otra pavita los filtré al poco de entrar, tras dar gozosa respuesta a algunos de sus mensajes (yo es que, cuando me parece que un ente no solo no me aporta nada, sino que gasta mi tiempo miserablemente, un tiempo que podría emplear en deleitarme sacándome pelotillas de la nariz, pues lo filtro y
holy easters). En el ínterin he hecho un nuevo amigo (cuya página de matemática recreativa
Tío Petros os recomiendo) y, por qué no decirlo, me he echado unas risas viendo a ciertos seres ponerse de nuevo en evidencia.
Mención aparte merece el citado adalid de la moral, La_Más_Puritana_Ladilla. Este sujeto, al que para mi desgracia hace años que conozco, posee una rara habilidad (en cierto modo similar a mi afición de la cría y engorde de enemigos, de la que hablé en alguna entrada, pero con otra vuelta de tuerca): convierte a los que fueron amigos suyos (o amiguetes, aunque también lo consigue con gente a la que
neither fu nor fa) en enemigos. Tómese la palabra en el sentido amplio de "persona a la que prefiero no tener en el radio de acción de ninguno de mis sentidos, en especial los del gusto y el tacto". Yo soy, por cierto, uno de ellos. La_Más_Puritana_Ladilla, cabeza visible (muy visible) de los jabalíes que mencionaba en la entrada anterior, tiene por costumbre reprobar, con florido aunque extraplomizo verbo, las actuaciones, opiniones o formas de otros socios que no se ajustan a su recto sentido de la ética (tómese recto en el sentido amplio, como en la frase "firmes, y os quiero rectos como pollas"). Su ética fláccida me recuerda a mí a una frase de Vito Corleone:
I make no apologies for my life. What I did, I had to do. I did it for my family. Aunque hay que reconocer, en su favor, una diferencia fundamental: él sí que se disculpó hace unos meses con la gente del club con la que en algún momento tuvo alguna discrepancia (bueno, no fue exactamente una disculpa, sino más bien un "venga, pelillos a la mar"; "Una mano tendida", era el asunto del mensaje; no recuerdo sus palabras exactas porque borré el mensaje antes de filtrar su nueva dirección de correo electrónico). Cometió, sin embargo, un pequeño error: en vez de enviarla persona por persona, decidió escribir un único mensaje con un texto genérico y enviárselo a todos los posibles interesados; una circular, vamos. Es tan torcido que me produce descomposición de estómago. Bueno, pues este individuo (cuya fechoría más sonada, por cierto, no he mencionado, pero me la podéis consultar por correo privado, gracias) va de paladín del buen hacer, defensor de la morigeración y de las buenas costumbres de este club, y se permite frases como
qué le dijo la sartén al cazo o
si te veo y lo quieres te daré un consejo. Un consejo suyo? Personalmente preferiría que me enculase un megaterio.
Y todo esto para concluir lo siguiente: en este club hay superinteligentes, moderadamente inteligentes, mediocres, bobos y verdaderos retrasados, más o menos como en una muestra aleatoria de población. Pero vale la pena, y mucho. Lo que es yo, me lo paso teta.