Tarugos
El mundo está lleno de idiotas se ha convertido últimamente en una de mis frases favoritas. La utilizo mucho, pero, eso sí, siempre con razón; y razones no me faltan, porque resulta que el mundo está lleno de idiotas. La asociación de listorros a la que pertenezco no es una excepción, como sabrán mis (14) lectores habituales. Últimamente he tenido la oportunidad de interactuar levemente con un par de ellos (de idiotas, no de lectores), y mira, de algo ha servido: para sacar material para una entrada del blog y para que mis amiguetes se echen unas risas.
El primero de estos ejemplares es un ser hembra al que a los efectos de esta entrada llamaremos
Limitadita, aunque el apelativo cariñoso con el que la conocemos es el de
La almorrana cuántica. En la lista de correo sobre escepticismo que fundé y que administro (junto con Petros y Lumen Dei) estábamos hablando de ateísmo y de la campaña que
Richard Dawkins lanzará en Gran Bretaña (y quizá, después de superar en un factor 15 el dinero necesario a base de pequeñas donaciones de particulares, en otros países) de anuncios móviles que dicen "
There's probably no God. Now stop worrying and enjoy your life" (Probablemente no hay Dios. Deja de preocuparte y disfruta de la vida).
Limitadita, que normalmente se está callada (salvo puntuales aportaciones sin sustancia) decidió intervenir, diagnosticando que tras la postura antirreligiosa se encuentra uno de los dos factores siguientes: infantil rebelión contra el poder con conflictos internos no resueltos.(y establece un confuso paralelismo con la izquierda española, lo cual sirve para detectar de qué pie cojea) o envidia cochina ("
Que hay mucho anticlerical por ahí al que le encantaría ser obispo, e incluso cardenal o papa; esto se nota cuando ves que te quieren adoctrinar", cito textualmente). Para dar fuerza a sus argumentos cita uno de los arquetipos de Jung (un psiquiatra medio -o del todo- majara al que podéis encontrar citado en el Skeptic's Dictionary, con estas palabras: "
Jung believed in astrology, spiritualism, telepathy, telekinesis, clairvoyance and ESP. In addition to believing in a number of occult and paranormal notions, Jung contributed two new ones: synchronicity and the collective unconscious"). Sin duda, una referencia a Jung es lo que Limitadita necesitaba para acabar de redondear su brillante intervención, sobre la que no vale la pena agregar nada más. Tras recibir el conveniente chorreo por parte de (casi) todo el mundo, Limitadita se fue de la lista muy ofendida, quejándose de los insultos que había recibido por parte de los moderadores (falso). Es curioso que, tras los supuestos insultos, no acudiese a ninguna de las instancias del club que sirven precisamente para defender al socio. Quizá le bastaba con sentirse un poco mártir y tener a un par de personas que no pensasen que era totalmente taruga. Sí, debe de ser eso.
El segundo sujeto es un viejo conocido al que, paradójicamente, nunca he mencionado, y al que llamaremos
Babute. No solo pertenece a mi club, sino que es de un club más molón aún en el que, teóricamente, solo puede entrar el 0,1% de la población, de nombre ISPE. Este club está estructurado con categorías, desde "
miembro" a "
filósofo" y, para medrar hasta las categorías medias, basta con enviar artículos a la revista del club y escribirse regularmente con algunos miembros (o miembresas). Supongo que para llegar a "
filósofo" habrá que acreditar el descubrimiento de una civilización remota o, al menos, de una pirámide (
u dos). El caso es que el
Babute envía regularmente artículos -sin interés alguno, y que esparcen a legua y media el hedor de su
punto de vista de nostálgico camisa vieja del
búnker barraqueta- a la revista del club y, supongo, se e-cartea con algunos de los miembros que aún no le conocen demasiado (porque, claro, a la que le conoces un poco y te das cuenta de que no tiene nada que aportar, si no eres uno de esos idiotas de los que el mundo está lleno o bien un filántropo, pues claro, dejas de tener trato con él); de modo que este individuo ha alcanzado la categoría de "senior fellow", y como tal se presenta en su mierdoblog. En una de las últimas entradas de su blog se quejaba del trato que se daba a un tal Carlos Blanco, de profesión niño prodigio superdotado, que solía aparecer en la tele haciendo numeritos de niño prodigio de tercera regional hace unos cuantos años. Dice el
Babute que los comentarios suscitados en una entrevista al mencionado Pitagorín "destilan envidia, motivada ésta por la alta capacidad intelectual del personaje". Si no eres completamente retrasado mental, enseguida captas que lo que este
untermensch ha escrito aquí viene a leerse: "a este pobre le pasa lo mismo que a mí, que de tan superior que soy no me comprende nadie". Lo de Pitagorín da más pena que gloria, pero este sujeto ya no cumple los 50, y lástima, lo que se dice lástima, no me da ni una pizca. Sigue diciendo el tío: "Hay quien ve en el detalle de que se declara creyente la prueba de su falta de inteligencia, olvidando que muchos de los grandes genios universales son creyentes. Francis S. Collins, Premio Príncipe de Asturias 2001, intenta demostrar científicamente la existencia de Dios". Desde luego, Pitagorín o incluso el papa se pueden declarar creyentes, pero que un payo, por muy ingeniero genético que sea, busque pruebas científicas de la existencia de Dios demuestra que no ha entendido de qué va el rollo. Aparte de que no sé a qué "grandes genios" se refiere; hay muchos estúpidos que concluyen de la frase "Dios no juega a los dados" que Einstein era creyente, lo cual solo demuestra que no saben nada acerca de Einstein (y de otras muchas cosas). Newton era creyente, y también lo era Pascal, autor de la
infamous "apuesta de Pascal"; pero claro, si vives en el siglo XVII, no parece que haya demasiadas opciones, de modo que no me vale como prueba de nada. La realidad actual es que la aplastante mayoría de personas informadas y con una vida intelectual más o menos sofisticada son agnósticas o ateas (lo cual no quiere decir que no haya creyentes entre este selecto grupo de gente, pero vamos, tampoco muchos). Lo de "personas informadas y con una vida intelectual más o menos sofisticada" deja, por supuesto, fuera tanto al
Babute como a
Limitadita, que tienen de sofisticación intelectual lo mismo que yo de jugador de
curling. Conociendo al
Babute (por su, ejem, obra), me atrevería a decir que su entrada en los clubes estos de listillos huele raro; aunque, desde luego, carezco de pruebas sobre ello. Si las tuviese, aquí iba a estar yo parado.