20090429

Tolerancia
En este mundo blandengue en el que nos ha tocado vivir se pronuncia mucho la palabra "tolerancia", generalmente relacionada con algún comportamiento, opinión o actitud fuera de la media de la gaussiana. Los ciudadanos modélicos son tolerantes con los musulmanes, tolerantes con los homosexuales, tolerantes con los inmigrantes. Hay que ser tolerantes con los enfermos de sida, dicen por ahí. A ver, a ver: alguien se ha planteado alguna vez qué cojones quiere decir, realmente, "tolerante"?
Según mi opinión (refrendada por un dominio notable de la lengua que no necesito que nadie me señale, lo que no significa que no pueda equivocarme), cuando alguien tolera lo hace "de arriba abajo" (esta imagen no es mía, sino de barachan). "Tolerancia" deriva de "tolerar" que, en román paladino, viene a ser soportar a pesar tuyo, porque no te queda otro remedio. Uno tolera a los niños del vecino de arriba cuando deciden ponerse a bailar el aserejé sobre tu cabeza, en la esperanza de que crezcan, se callen o, en su defecto, los atropelle un autobús, mejor tres veces que dos. También toleras el escape libre del calorro hijoperra que pasa por delante de tu ventana a la hora de la siesta, porque al cabo de unos segundos se va y ya está. Pero tolerar a un homosexual por ser homosexual? Es que no vivimos en libertad y democracia? Una persona tiene perfecto derecho a ser homosexual o a no serlo, y lo que tiene que hacer uno es callarse la boca, porque se trata de un derecho de la persona, y nada más. Que no te gusta que la gente profese la fe islámica? Oye, es perfectamente legítimo que no te guste; a mí, sin ir más lejos, la fe me da por el culo en general y me parece una mala idea, y la islámica más, mucho más. Pero y qué. Tenemos libertad de culto, gracias al Flying Spaghetti Monster, y aquí puede uno, no te lo vas a creer, hasta ser católico. Cómo, que toleras a los enfermos de sida? Eso va a ser algo así como tolerar la redondez de la tierra, no?
Mira, muñeco: si no te gustan los gays, los adeptos a una religión distinta de la tuya, los trekkies o los asimétricos, te jodes, te suicidas o te vas a vivir a Birmania, donde seguro que algún militar de la junta tiene alguna idea para "reeducarlos" y que no tenga que tolerarlos nadie. Claro que, ten cuidado: a lo mejor acabas reeducado tú, en un campo de internamiento a 2.300 kilómetros del mamífero más próximo, por algún motivo ignoto. Tolerar, si acaso, toleras a tu puta madre.